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martes, 18 de enero de 2011

Florida - David Guetta


Lady Gaga busca transexuales para su próximo videoclip


La controvertida estrella del pop está preparando su regreso y, por los rumores que llegan de lo que será el primer videoclip de su segundo álbum -que se espera que llegue a las tiendas el 23 de mayo- parece que no defraudará a los que esperan de ella polémica.
   Lady Gaga es garantía de polémica. Ya sea por sus vestidos -todos recordamos el confeccionado con carne- por sus vídeos -como el caso de Alejandro- o sus declaraciones -como la vez que dijo que era hermafrodita.
   Puede que el nuevo vídeo de la diva del pop sea un suma y sigue dentro de la carrera de la artista, pues, según informa el blogero Perez Hilton, Lady Gaga está tratando de contratar a todo un equipo de transexuales para su próximo vídeo.
   "Fuentes que asistieron a una fiesta transexual que ofrecía Alannah Starr este fin de semana en Nueva York han informado de que el equipo de Lady Gaga estaba presente y entrevistaba chicas transexuales para el próximo vídeo de la estrella del pop, que empezaría a rodarse la semana que viene", informaba el bloguero.
   El próximo álbum de Lady Gaga, Born This Way, se espera para el próximo 23 de mayo, mientras que el primer single del mismo lo desvelará en la gala de celebración de los premios Grammy, el próximo 13 de febrero.
   La cantante ya ha dicho en anteriores ocasiones que se esfuerza por ofrecer un producto distinto en todos sus videoclips, intentando "romper" con la imagen de lo que un videoclip debe ofrecer. Incluso ha llegado a decir que sus vídeos tienen mensajes ocultos.
Fuente: Europa Press

lunes, 17 de enero de 2011

Preguntas y respuestas sobre la 'ley Sinde

En diciembre del año pasado, el Gobierno decidió introducir por sorpresa una disposición adicional en la Ley de Economía Sostenible (LES) -cuyo articulado pretende relanzar la economía y cambiar el modelo productivo- que prevé el cierre de páginas web que faciliten sin permiso la descarga de archivos protegidos por derechos de autor (música, películas, libros o videojuegos). Aunque en 2009 salieron a la luz estas medidas, las revelaciones de los cables de Wikileaks dejan al descubierto que Estados Unidos presionó en 2007 para conseguir una ley antidescargas.

- ¿Quién han propiciado la ley?
- La ley ha sido propiciada por el Gobierno y, en particular, por el Ministerio de Cultura. De ahí que popularmente se la conozca como ley Sinde, en referencia a la titular del departamento, Ángeles González-Sinde. La normativa responde a la demanda de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos, un grupo de presión formado por las sociedades de gestión de derechos y las que defienden a las grandes productoras y discográficas (EGEDA, Promusicae, SGAE, FAP, ADIVAN y ADICAN).
- ¿Quién se opone a la ley?
- Institucionalmente, están en contra los principales operadores de acceso a Internet (IPS) agrupados en la asociación Redtel (Ono, Orange, Telefónica, Vodafone), que rompieron las negociaciones con la Coalición para una posible autorregulación. Un grupo de bloggers, directores de medios y entusiastas de la Red publicaron un manifiesto "En defensa de los derechos fundamentales en Internet" suscrito el 2 de diciembre de 2009. El grupo creado para promover este texto ya supera los 230.000 seguidores.
- ¿Qué pretende la ley?
- La ley pretende perseguir a las páginas de descargas directas y de enlaces que permiten a los internautas descargase o visionar archivos, sobre todo series de televisión, películas, música y libros electrónicos, sin la autorización de los propietarios de los derechos (discográficas, estudios o sociedades de gestión de derechos). Según Cultura, el objetivo es acabar con 200 páginas responsables del 90% de la "piratería". Aunque puede afectar a cualquier página web.
- ¿Cuál es el procedimiento para cerrar una web?
- El proceso se inicia por denuncia de los autores o gestores de sus derechos (a través de una Comisión de Propiedad Intelectual, un órgano administrativo dependiente de Cultura. Una vez escuchadas las alegaciones de la página y si no han sido retirados los contenidos bajo derechos de autor, la Comisión remite el caso a los juzgados centrales de lo contencioso administrativo, que deben decidir en el plazo de cuatro día si admiten o no la petición del cierre de la web.
- ¿Qué papel juega la Audiencia Nacional?
- Una vez que reciba la denuncia, los juzgados centrales de lo contencioso administrativo no entrarán en el fondo del asunto sino solo decidirán si la medida podría afectar a los derechos fundamentales de los demandantes. Esta es una de las partes más cuestionadas de la ley puesto que deja en manos de los tribunales ordinarios la resolución del fondo del asunto: la vulneración de los derechos de autor. En caso de cierre de una página web los demandados podrán recurrir a la Audiencia Nacional pero este recurso no frena la ejecución de la medida.
- ¿Podré seguir descargando archivos cuando entre en vigor la ley?
- Sí. La ley no prevé ninguna medida contra el internauta particular a diferencia de lo que ocurre en Reino Unido o Francia. Descargar archivos seguirá siendo legal, aunque será más difícil encontrarlos en la Red si se cierran las páginas.
- ¿Qué páginas pueden verse afectadas?
- Las paginas que se verán afectadas son las de 'streaming', que permiten ver vídeos sin necesidad de descargárselos, y las de enlaces que no albergan los archivos pero redirigen hacia los sitios donde se encuentran para permitir sus descargas. En el punto de mira de la ley están páginas como Seriesyonkis, Seriespepito, Seriesdanko, Peliculasyonkis, Divxtotal, Mydescarga, Cinetube, Subtorrents entre otras muchas, con millones de visitas al día.
- ¿Y los sitios de almacenamiento (hosting) como Megaupload o Rapidshare?
- Esa es la gran incógnita. Estas multinacionales y otras son las que albergan realmente los archivos. Sin embargo, ni Cultura ni la Coalición han dicho hasta ahora si van a dirigirse contra estos sitios. Solo los proveedores de conexión podrían filtrar la entrada a este tipo de servicios.
- ¿Seguirá funcionando los programas p2p como eMule o los basados en Bittorrent (Ares, Azureus, etcétera)?
- Sí, son solo programas de software que se alimentan de compartir los archivos alojados en los discos duros que se conectan a ellos. Lo único que puede ocurrir es que disminuya la disponibilidad de contenidos por la restricción de las webs.
- ¿Cuándo entraría en vigor?
- Una vez que salga del Parlamento se deberá redactar un reglamento que desarrolle la ley en aspectos tan importantes como la composición de la Comisión de Propiedad Intelectual. Se estima que no estará operativa antes de la próxima primavera.
Fuente: www.elpais.com 

El mapa de la banda ancha

- En España hay 10,5 millones de líneas de banda ancha (CMT, noviembre 2010). Se estima que medio millón de hogares no disponen de la posibilidad de contratar banda ancha, alrededor del 4% de las líneas. Telefónica cifra la cobertura en el 98,8%.
- El 8,5% de los conectados navega a velocidades inferiores a 2 megas; el 60% lo hace a velocidad media (entre 2 y 10 megas) y el resto a más de 10 megas.
- La penetración de Internet es del 22,2 líneas por cada cien habitantes, frente al 24,2% de la media de la OCDE (junio 2010)
- Las tarifas de la conexión más habitual (entre 2 y 10 megas) son un 21,5% más caras en España que en la media de la UE.
- El coste del servicio actual es de 74,8 millones (2008), pero sin incluir Internet. En 2007, el 70% corrió a cargo de Telefónica y el otro 30% de Vodafone y Orange.
- El Senado tramita la norma del servicio universal, contenida en la LES. Una vez que se apruebe por ambas Cámaras, Industria tendrá que desarrollar el reglamento y convocar un concurso. Ningún operador ha mostrado interés, por lo que puede quedar desierto. Y el Gobierno lo adjudicaría por decreto.

Todo el mundo, habite donde habite, tiene derecho a poder contratar una línea telefónica. Y a tener una cabina en su pueblo, por más remoto que se encuentre. E incluso a figurar en una guía telefónica si así lo desea. Pero en la era de Google y Facebook tener acceso a Internet no es todavía un derecho, al menos en España. El llamado servicio universal garantiza a los ciudadanos, independientemente de su lugar de residencia, una serie de servicios mínimos de telecomunicaciones. Internet está a punto de entrar en esos mínimos aunque habrá que esperar al menos un año.El Gobierno, que había prometido que toda la población tendría garantizada por ley la conexión a Internet el 1 de enero de este año a una velocidad mínima (bajada) de 1 megabit por segundo (Mbps), ha dado un paso atrás -el Ministerio de Industria de Miguel Sebastián niega tajantemente la palabra rectificación- y ha ampliado el plazo al 31 de diciembre de 2011.
La reforma histórica se ha introducido en la Ley de Economía Sostenible (LES), pero ha pasado desapercibida porque la llamada ley Sinde, también incluida en una disposición de la LES, que trata de perseguir a las páginas de descargas de películas y música, ha acaparado todo el protagonismo. La normativa pasará al Senado la semana que viene y, a la espera del reglamento que la desarrolle, será una realidad a lo largo de este año. De esta forma, cualquier ciudadano, aunque viva en una aldea perdida, tendrá derecho a reclamar a la Administración si no le dan la posibilidad de contratar una línea de banda ancha (el servicio universal solo garantiza la contratación a un precio adecuado, no la gratuidad).
Fuente: www.elpais.com  Ramón Muñoz

domingo, 16 de enero de 2011

Anonymous

Este es su lema: "Somos una legión, no perdonamos, no olvidamos, espéranos. Anonymous". Así es como cierra sus anuncios y comunicados este movimiento sin líderes y sin portavoces, con voz, pero sin cara. O más bien con máscara: la máscara del anarquista revolucionario de V de Vendetta, la novela gráfica de Alan Moore, la que inspiró la película protagonizada por Natalie Portman y Hugo Weaving en 2006. La máscara se ha convertido en símbolo de un movimiento ciberactivista que no se anda con chiquitas. La semana pasada colapsaron las webs oficiales de Túnez , tras la inmolación de un joven de 26 años. El lunes pasado la tomaron con la web del partido irlandés Fine Gael. Atacaron a la SGAE y a los partidos políticos españoles al hilo de la ley antidescargas. Y hace un mes le metieron mano a Visa, Mastercard, PayPal y Amazon, las empresas que dieron la espalda a Wikileaks.
Anonymous está en su momento. Su gente está motivada. La persecución a Wikileaks era el acicate que necesitaban. No van a parar.

Woolwich, a 45 minutos del centro de Londres, exteriores de la Real Corte de Justicia. Acaba de comparecer Julian Assange, fundador de Wikileaks; es martes 11 de enero y una treintena de activistas se manifiestan en apoyo de su gran inspirador, de su nuevo héroe. Entre ellos, Magnonymous, joven de 22 años que oculta su cara tras la máscara de V de Vendetta. "Nos opondremos a cualquier violación de derechos humanos. Nos opondremos a cualquier ataque del Gobierno. Si esto sigue así, la revolución será la única opción".
Magnonymous es uno más, no es portavoz de nadie, y menos de un movimiento que no quiere portavoces, como se apresuran a decir todos los miembros de Anonymous apenas empiezan a hablar con un periodista. Le pidió el día libre a su jefe para venir a manifestarse a este lejano juzgado, la corte a la que traen casos en que es preciso mantener a la prensa y al público a raya, el lugar donde fueron juzgados los terroristas de los atentados de Londres de 2005. "No somos miembros de ningún grupo político, no somos políticos, somos activistas. Me ofendería si me adscribieran a cualquier corriente política".
Entender el universo Anonymous no es cosa fácil, el fenómeno es el perfecto reflejo del nuevo mundo en el que vivimos, de la nueva sociedad que está naciendo a raíz de la revolución digital. Todo apunta a que sus miembros consideran más que superada la vieja dialéctica izquierda-derecha. Total, qué más da que gobiernen el centro-izquierda o el centro-derecha, todos van a hacer lo mismo, todos están al servicio de los grandes bancos y las grandes empresas, todos van a seguir intentando controlar el chiringuito.
Pues bien, aquí hay una legión de jóvenes que no quieren que se oculte que las cañerías del chiringuito no desaguan bien; no quieren que se oculte que hay varios en el chiringuito que meten la mano en la caja; no quieren que se oculte que a un disidente de la gestión del chiringuito le quisieron tapar la boca. No quieren que se oculte nada. La nueva dialéctica: estar a favor del ocultamiento o de la transparencia. Una de dos.
Este movimiento global, transnacional, transversal, también es difícil de entender porque se gestó en la Red, con las inercias propias de Internet. Es producto del momento, de la interacción, de la necesidad de movilizarse en un mundo cínico, corrupto e injusto. Se ha tejido de forma orgánica, conversación sobre conversación, idea sobre idea, propuesta sobre propuesta. Cualquiera puede formar parte de Anonymous, cualquiera puede entrar cuando quiera y sumarse a la conversación en webs como whyweprotest.net. Entrará en un mundo en el que la gente se va poniendo progresivamente de acuerdo sobre una idea hasta que una suerte de consenso espontáneo indica cuál es el siguiente objetivo, contra quién hay que lanzar el próximo ataque. Algún diario, como The Guardian, ha sostenido que están más coordinados de lo que ellos mismo creen.
No todos los miembros de Anonymous son hackers, no. Los hackers son una gran minoría del colectivo. La mayoría son ciberactivistas que participan en la conversación online y, ocasionalmente, en la protesta en la calle. En torno a unos 1.000 integrantes, según la experta Gabriella Coleman, son los que ponen sus ordenadores al servicio de los ataques contra webs, los que se descargan el dispositivo que permite que su ordenador, cautivo, pueda ser parte de los llamados DDoS, ataques distribuidos de denegación de servicio.
Los DDoS son el arma que los ciberactivistas tienen más a mano. Permiten realizar operaciones que consiguen un considerable eco mediático y que afectan a la imagen de la marca contra la que se dirigen. Consisten en mandar simultáneamente, orquestadamente, miles de peticiones a un servidor para que se colapse. Así ocurrió el pasado 8 de diciembre.
Mastercard decidió cortar en esa fecha el grifo a Wikileaks. Cualquiera que quisiera hacer una donación a la plataforma de Assange no podría hacerlo a través de una tarjeta de esta compañía. La decisión desencadenó el ataque. "Registramos lo que llamamos un super heavy traffic ", declara en conversación telefónica Cristina Feliú, portavoz de Mastercard para España y Portugal. "Eso significa que quien entró en nuestra página notó que funcionaba con mayor lentitud". Pero no se produjo, según dice, ningún problema en las operaciones de sus clientes con tarjetas, ni ningún tipo de fraude. "Al día siguiente ya habíamos recuperado el ritmo". Desde Visa declinan hacer comentario alguno y se remiten a los comunicados que afirmaban que los ataques no afectaron a sus operaciones.
Evidentemente, en ese gran colectivo cuya cifra de miembros y simpatizantes es difícil de estimar (los miembros consultados hablan de decenas de miles) hay hackers. Y, de hecho, el FBI está tras sus pasos. Un joven holandés de 16 años fue arrestado poco después de los ataques en su casa, en La Haya. Admitió que había participado en ellos y fue puesto a disposición judicial. "Admitir que participaste no es muy inteligente", explica Philter, estudiante de 19 años y miembro de Anonymous. "El chico tenía 16 años y se asustó, era bastante inexperto, no tomó las suficientes precauciones".
Hablar con la gente de Anonymous no es fácil. Desconfían de los periodistas, de que sus comunicaciones estén intervenidas. No ven con muy buenos ojos a los medios de comunicación tradicionales: desde su punto de vista, ayudan a que se mantenga el statu quo. El hecho de que un diario como EL PAÍS o The Guardian hayan participado en la difusión de los cables de Wikileaks ha supuesto, explica Hamster, informático londinense de 26 años, un plus de credibilidad para medios hasta ahora poco apreciados.
La semana pasada nos pusimos en contacto con miembros de Anonymous en España. Aclarando, como siempre, que no respondían en calidad de portavoces de nadie, ya que el movimiento no tiene portavoces, declinaron realizar una entrevista telefónica o en persona. Cualquiera que intente destacar un poco entre los anonymous es automáticamente rechazado por el resto de la comunidad. Así ocurrió en Londres en diciembre con Coldblood, un anonymous que dio la cara ante los medios en los días del proceso a Assange. "Coldblood ha sido condenado al ostracismo", confirma Hamster, miembro de Anonymous desde 2008.
No obstante, los miembros de Anonymous Spain, que desde hace varias semanas envían comunicados a ciertos medios de comunicación actualizando la información en torno a las distintas operaciones de ataque, ofrecieron la posibilidad de que les enviáramos un cuestionario, al que responderían de modo consensuado.
Respondieron tres administradores del canal #hispano, encuadrados en edades entre los 17 y 32 años, según dijeron. Sus respuestas, desde luego, encajan perfectamente con el discurso que mantienen los miembros de este movimiento de conciencia online consultados hasta la fecha y con el tono de las webs en que participan. Resulta interesante reproducir aquí las respuestas de esta célula de Anonymous a las preguntas que les enviamos para aclarar ciertas dudas. No son portavoces de nada. Pero sus palabras sirven para reflejar el sentir de esa comunidad.

Operaciones recientes

6 y 7 de diciembre de 2010. Operación Payback (Venganza): Ataques DDoS contra Paypal, Mastercard, PostFinance, Amazon y Visa. Las webs de la fiscalía sueca y del abogado de las dos mujeres que presentaron cargos contra Assange también fueron atacadas.
18 de diciembre de 2010. Operación Paperstorm. Flyers y pintadas para dar a conocer a Anonymous y su lucha por la libertad de Assange.
Mediados de diciembre: Operación Leakspin, para dar a conocer el contenido de cables de la diplomacia norteamericana que pasaron desapercibidos.
20 de diciembre: Operación Sinde: Ataques DDoS contra las webs de PSOE, CiU y del Congreso de los Diputados.
2 de enero de 2011. Anonymous anuncia la Operación Tunisia y colapsa las webs del régimen tras la inmolación de un joven tunecino.
8 de enero de 2011. Operación contra la página del partido irlandés Fine Gael.
webs
www.whyweprotest.net
www.4chan.org
www.whywefight.net
Fuente: www.elpais.com   Joseba Elola